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Virginia Cornejo anunció que convocarán al Congreso a expendedores de combustibles

Diputados de Juntos por el Cambio se reunirán con referentes del sector para avanzar con un pedido de informe sobre la escasez del gasoil en todo el país, y pedirán explicaciones a las autoridades nacionales correspondientes.


La diputada nacional de Juntos por el Cambio, Virginia Cornejo, informó que en los próximos días planean reunirse con expendedores de combustibles de todo el país para escuchar las problemáticas que les genera la falta de gasoil en gran parte de la Argentina.


También anunció que se interpelarán al secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, para que explique cómo darán solución a este problema que afecta directamente al transporte, al turismo y a la agroindustria, principalmente en el NOA.


La iniciativa de la legisladora nacional fue acompañada por sus pares, con quienes pedirán un informe al Poder Ejecutivo sobre la situación que aqueja al sector.


Cornejo manifestó que es indispensable que el Gobierno Nacional solucione la falta de gasoil, principalmente en la región noroeste y que normalice el abastecimiento.

“Los Diputados del PRO expresamos nuestra más profunda preocupación, e instamos al presidente de la Nación para que ordene la normalización del expendio de combustible en todo el país, en especial en las provincias del NOA que son las más afectadas, impetrando que la regularización del suministro sea mismas condiciones de igualdad tanto en precio como suministro en toda la República”, exhortó Cornejo.


En el caso especifico de la provincia de Salta, la diputada indicó que el Gobierno tiene la potestad de concesionar áreas petroleras desde la reforma constitucional de 1994, por lo tanto, se preguntó si realmente los gobernantes implementaron políticas públicas claras para tener petróleo y destilar el combustible necesario para abastecer a la provincia.


Además, hizo hincapié en la falta de gas que no está siendo suficiente para envasar y mantenerse en producción. A esto se le suma los bajos precios que hacen que las empresas busquen exportar lo que producen, un claro ejemplo de lo que está pasando con la decena de camiones que cruzan a Bolivia repletos de combustibles.